Y dejando a un lado la pesadez de la amargura, dejémonos llevar por esta
orgía placentera a lo compresa flotando en el agua de la Malvarrosa.
Disfrutemos del aroma que desprende el café y de como su ricura
desciende por nuestro esófago intentando agujerear las cuatro paredes de
nuestro atormentado estómago. Sigamos oliendo la tierra mojada tras una
descansada noche de agradable sinfonía provocada por las gotas que se
estampaban en tu ventana. Sigamos señalando y contemplando el arcoiris
dibujado con los primeros rayos de sol. Sigamos a tono con una ducha
calentita en un día de invierno, o de agua fría en el pegajoso verano.
Quizás tú ya hayas llegado, pero yo aún tengo la líbido por los
aires. Aún no he nombrado la perseverancia del dulce chocolate que
continúa aguantando mis lloriqueos, enfados, alegrías y demás; tampoco
he nombrado el sabor del caramelo que queda por encima del helado de
vainilla con nueces. Y bueno, la emoción de encontrar cartas antiguas
cuando trasteas por la habitación.
En fin, que soy tó ñoña. El mensaje es: Hay cosas que consideramos insignificantes pero que de forma absurda pueden sacarte una sonrisa.
:)
Y ahora a bailar:
En fin, que soy tó ñoña. El mensaje es: Hay cosas que consideramos insignificantes pero que de forma absurda pueden sacarte una sonrisa.
:)
Y ahora a bailar:

1 comentario:
Simplemente me encanta :)
Publicar un comentario